
Starr Carter oscila constantemente entre dos mundos: el barrio pobre, en su mayoría afroamericano, donde vive, y la escuela preparatoria rica, en su mayoría blanca, a la que asiste. Este incómodo equilibrio entre estos mundos se rompe cuando Starr es testigo de la muerte de Khalil, su amigo de la infancia, en manos de la policía. Bajo la presión de la sociedad, Starr debe encontrar su voz y defender lo que cree que es correcto.